viernes, 30 de octubre de 2015

Día 43: Entre hermanas, botines, y golpes de horno

El try de Orlandi. La última postal puma de este Mundial (foto: Diario Los Andes)
"Jugar el partido por el tercer puesto es como besar a tu hermana". La frase de Heyneke Meyer podía ser motivo de alivio para Los Pumas. Pero, para hacer un paralelismo con "Lost" los sudafricanos fueron Boone, y el partido 47, Shannon (si, no son hermanos puros y duros -sino hermanastros-, pero vale la metáfora). Mientras que Los Pumas terminaron sintiendo el cansancio y los cambios. Todo eso dio como resultado el 24-13 final.
El mix entre las sustituciones y el desgaste hizo que la Argentina jugase el peor partido en el Mundial. La frase "Otra pelota perdida" fue trending topic en Alejandro Coccia. Aún con la "banca" en defensa (más allá de los dos tries recibidos), a la hora de atacar, siempre faltaban "cinco para el peso". Sean knoc-ons, las pérdidas en el el breakdown (un término más para agregar al glosario rugbísticos), o lo que sea. Pero se corrió el riesgo de que Argentina estuviese dos partidos sin apoyar en un ingoal. 

Pero apareció Juan Pablo Orlandi para ponerle un poco más de azúcar al trago amargo de la derrota, haciendo que este final sea más a la altura de lo que fue el equipo. No pudo ser una despedida al mejor estilo Francia 2007. No obstante, siempre quedan las imágenes finales en la retina. El try del mendocino fue la de esta selección.

Párrafo aparte para el duelo por el botín de oro. Nicolás Sánchez y Handre Pollard se enfrentaban para ver quién estaba en la pole position, a la espera de Bernard Foley. Fue un encuentro intenso. La conversión y los tres penales iniciales de Pollard hicieron que pase al frente. Pero por poco tiempo, ya que Nico acertó un drop. El sudafricano tuvo otro sorpasso, también por la vía del golpe de castigo. No obstante, la situación volvió a ser la misma que la de antes, ya que el tucumano, de penal, volvió a ponerse 2 arriba. El momento de mayor tensión se dio con un penal acertable para Pollard, pero el palo le guiñó al "Cachorro", que con la conversión, finalizó con cuatro puntos encima del africano, y 22 dianas arriba de Foley. Dan Carter está prácticamente descartado, ya que parece una quimera que haga 36 tantos.

La conclusión que queda es que, más allá de los elogios, del buen nivel, y de todo lo demás, a esta joven selección le falta un golpe de horno. No por nada en la previa se consideraba esta competencia como una "de transición" frente a la meta largoplacista que se pusieron: Japón 2019. Obviamente, los factores mencionados anteriormente hicieron mella en este equipo. Pero la esperanza está. Y crecerá allende pasen los partidos, sin importar los resultados. Porque como dijo Agustín Pichot hace 8 años, ante una generación que, a contramano de ésta, estaba en sus últimas, "Esto recién empieza".

0 comentarios:

Publicar un comentario